El aceite de almendras dulces es un ingrediente fantástico para hacer jabones, ya que aporta hidratación, suavidad.
Si compras una base de jabón de glicerina ya hecha para derretir, puedes enriquecerla añadiendo este aceite.
Proporción ideal: Añade aproximadamente 1 cucharada (unos 10 a 15 ml) de aceite de almendras por cada 500 g de base de glicerina.
Consejo clave: Añade el aceite cuando la glicerina fundida baje de los 50°C. Si está demasiado caliente, el aceite podría perder sus propiedades hidratantes.
Mezcla suavemente durante al menos un minuto para integrarlo bien.
El aceite de almendras dulces es un ingrediente fantástico para hacer jabones, ya que aporta hidratación, suavidad.
Si compras una base de jabón de glicerina ya hecha para derretir, puedes enriquecerla añadiendo este aceite.
Proporción ideal: Añade aproximadamente 1 cucharada (unos 10 a 15 ml) de aceite de almendras por cada 500 g de base de glicerina.
Consejo clave: Añade el aceite cuando la glicerina fundida baje de los 50°C. Si está demasiado caliente, el aceite podría perder sus propiedades hidratantes.
Mezcla suavemente durante al menos un minuto para integrarlo bien.